31-MONSTRUO.
–Yo seré un delicuente, tendré una baja categoría y todo lo que quieras, pero jamás violaría a una mujer.
–¿Eso...eso fue lo que te dijo Helen? –rió a todo volumen –ella es un huracán en la cama, le gusta lo rudo, que la marque, que le de duro hasta que le duela y... ¿quieres que te diga algo? yo que tú no estaría tan seguro de que ese hijo es tuyo.
Dante le sonrió y cuando menos Andrés se lo imaginaba lo dió un puñetazo en la cara que lo tiró a la larga en la piso.
–Eres una rata –se agachó