28-Mia.
–¿Pero está bien? –preguntó Dante teléfono en mano –ok, llego dentro de un rato.
–¿Qué pasó amor? –quizo saber Helen.
–Hubo un fuego en el puerto.
Helen se tapó la boca con sus manos.
–Se quemó una bodega, estaba repleta de mercancía y lo peor es que a Lev y a un trabajador del equipo de seguridad se lo llevaron a la clínica inconcientes.
–¡Dios mio! –exclamó Helen asombrada –eso es terrible.
–Si –respondió Dante cambiándose de ropa –voy a ir a la clínica a ver como están, regreso e