29-MADRE.
–¿Qué haces aqui? –le preguntó Helen a su madre.
–Andrés me llamó.
Helen sonrió –Que raro –ironizó – cuando yo lo digo, si pareces más madre de él que mia.
–No digas eso, yo solo quiero tu bien hija.
–¡¿Mi bien, en serio?! y es que hasta risa me da, si quisieras mi bien no estarías de acuerdo en que regresara con Andrés, porque ese hombre no me ha hecho otra cosa que no sea daño.
–¡Ah! porque Dante es el perfecto.
–¡No!, claro que no lo es, pero al menos nunca me ha maltratado, nunc