93. MI ISABELLA
NARRADORA
—Es una emergencia, maldita sea —Savannah interrumpió a la misma asistente que siempre estaba en todos los sitios donde Isabella iba.
—Toma, tienes que salir ahora mismo. El príncipe quiere ir a visitar la manada, debes alertar a papá —el entrecejo de la mujer se frunció, entendiendo la urgencia.
Agarró la nota y se la escondió en el vestido.
—Pero no llegaré tan rápido aunque salga esta noche, queda muy lejos…
—No tienes que ir hasta allá. Te daré la ubicación de la cabaña donde está