94. A TU LADO NO LE TEMO A LA MUERTE
ISABELLA
“Thera, Thera…” llamaba a mi loba sin obtener respuesta.
El vacío de no tener la conexión con Thera me hacía sentir como si una parte de mi alma fuese arrancada.
Lloré desconsoladamente, rompiéndome en miles de pedazos sin poder soportarlo más.
Me acurruqué contra la fría pared, sin fuerzas y sin mi loba interior.
Thera se había llevado lo peor al luchar contra el Beta rabioso. La última golpiza que nos dio para someternos casi me hizo morir en el acto.
Thera me salvó, pero ahora no sé