193. UNA AMANTE TENAZ
KADEN
Isabella se resistió pero la tomé por las mejillas, haciéndola enfrentarme.
—Nena, no puedo concentrarme en traerla a salvo si estoy preocupado por ti, déjame cuidarlas, Bella, joder, entiende que esto se puede salir de control en un instante.
La miré algo ansioso mientras mis ojos se desviaban con precaución hacia el ave que cubría de llamas el cielo.
—Kaden…
—Confía en mí, mi amor, confía…
Asintió con los ojos rojos mientras William les rugía a todos alrededor, magos y lobos, para que s