87. ¿CÓMO PUEDE SER TAN DISTINTA?
NARRADORA
—¡MISKA!
El rugido de Kaden hizo vibrar hasta los cimientos.
Savannah se quedó por un momento en shock, tocándose el rostro que se le hinchaba con rapidez.
El aura de Miska la hizo temblar de pies a cabeza y encogerse.
Nunca había enfrentado así a una guerrera Alfa; en su manada todos la trataban como princesita.
Frente a los ojos lobunos de Miska, retrocedió lloriqueando con miedo, como una Omega asustadiza.
¿Esto lo había estado soportando Isabella todo el tiempo?
Miska se extrañó p