74. TE ARREPENTIRÁS DE SER MI SERAFINA
ISABELLA
—… Declaro como mi Serafina oficial a Miska —la voz de Kaden resonó alta, y yo luchaba por apartar los ojos, pero no podía.
Me había quedado clavada en esa maldita escena, en la sonrisa de triunfo de Miska, en la cara de satisfacción del Rey Lycan y la Reina.
Todo había salido según sus planes; al final terminaron orillando a Kaden, o al menos eso pensaron.
—Quiero agradecer a mi querido…
—¿Alguien te dijo que había terminado de hablar? —de repente, en medio de los murmullos de felicitaciones, la voz fría de Kaden interrumpió el discurso de Miska.
—Yo… creí… —el color rojo subió por las mejillas de esa estúpida Alfa, pero disimuló enseguida su incomodidad con una sonrisa discreta.
—Pensé que mi señor había terminado…
—Pues no lo había hecho y deberías saberlo, ya que te haces llamar la mejor Serafina del reino —la sala se quedó en un silencio sepulcral.
Vi el ceño fruncido del Rey Lycan mirando a Kaden, pero el príncipe ni se inmutó.
—Lo lamento, su majestad.
Miska bajó la ca