173. EN LAS GARRAS DEL PRÍNCIPE ARCANO
KIARA
Todavía no puedo creer que mamá aceptara dejarme formar parte de la delegación de hombres lobo para el campamento interespecies.
Se reunió con Isabella, y las dos volvieron a avergonzarme como si fuera una niña, pero al menos terminó cediendo después de mil juramentos y promesas.
Lo que más feliz me hizo de todo eso fue que la relación de mi mejor amiga con mi madre por fin parecía estar encontrando su equilibrio.
Y ahí estaba yo, en medio de la caravana de autos, mirando por la ventana e