115. UN TRATO ENTRE PRINCESOS
NARRADORA
—Espera… —Kaden frunció el ceño cuando fue detenido por Alistair.
—Ahora qué —bufó, apurado.
Los guerreros élites que había traído esperaban sus órdenes para atacar a esta manada confiada.
—Por tu ira, me imagino que le quieres hacer a tu suegro algo peor que a esa hechicera —Alistair señaló el saco que aún goteaba sangre.
—¿Entonces? ¿A dónde quieres llegar? Si piensas pedir más ventajas con los Faes, entonces olvídalo.
—No, no, escucha: puedo ayudarte en tu venganza; créeme que me p