114. VISITA A MI QUERIDO SUEGRO
NARRADORA
No es que Kaden no quisiera matarla, pero necesitaba sacarle más información a Loira.
Ash estaba encolerizado y a la vez preocupado por su mate.
—No te atrevas a meterte, ella necesita eso… venganza —una mano arrugada se atravesó en su avance y le impidió saltar las llamas.
—Pero, Ágata…
—Sé lo que quieres y ya lo saqué de su cabeza, más otra información importante —sus ojos penetrantes le dijeron más que mil palabras.
Kaden solo asintió, había aprendido a confiar en ella.
Miró de nu