11. UNA MENTIRA MUY CONVENIENTE
KADEN
Por un segundo pensé que era Miska, pero el aroma embriagador de las moras jugosas hizo saltar mi polla y elevó la hinchada punta hacia arriba.
Ash olfateó gruñendo excitado, ese aroma despertaba la lujuria en mi interior.
Ella estaba de rodillas, casi desnuda, en medio de mi habitación y joder… ¿no que me molestaban las hembras sumisas?
— ¿Qué rayos estás haciendo en mi habitación… Savannah?
Mi voz salió ronca y baja.
Observé su estremecimiento de pies a cabeza.
— Vine… — tragó de manera audible — vine a la Prueba de Compatibilidad, su majestad.
“¿Prueba de Compatibilidad, qué diantres es eso?” Mi lobo se preguntó lo mismo que yo.
Me quedé de pie, parado frente a ella, viendo a esa coronilla dorada.
“¿Crees que será una nueva estrategia para acercarse a nosotros? Vaya que es creativa y ¿por qué rayos cambió su aroma?”
Ash arrugó la nariz con molestia.
Ahora que estábamos cerca, esas moras se estaban volviendo demasiado agrias y desagradables.
— Explícame entonces qué tienes pre