12. JUEGO PELIGROSO
KADEN
Savannah negaba con la cabeza, asustada.
— ¿De verdad pensaste que no sabría que fuiste tú? — susurré cerca de sus labios.
Sintiendo ir de dulce a ácido esas moras salvajes.
— Señor… fue accidente…
— ¿Querías llamar mi atención? ¿O pensaste que era tan fácil deshacerte de mí?
— ¡Ashh! — gimió bajo al sentir el pequeño bloque de hielo pegado a su nuca y se estremeció con espasmos visibles.
Un jadeo escapó de su boca demasiado cerca de la mía mientras mis manos bajaban el frío hielo por tod