Mundo ficciónIniciar sesiónDiez años después…
—¡Sí, no pares Jan! Sigue así…
Estaba apenas amaneciendo y Jan decidió atacarme mientras dormía profundamente. No hay cosa más placentera que te despierten de buena mañana con un orgasmo del bueno. Nuestros gemidos se filtraban por toda la habitación mientras aquel dios nórdico me embestía una y otra vez cada vez m&aacu







