La luz de la mañana ya bañaba el estudio por completo, pero ninguno de los dos tenía prisa por moverse. Tyler, sentado en el borde del sofá con las piernas extendidas, atrajo a Amber hacia él. Ella estaba sentada entre sus muslos, dándole la espalda, mientras él la envolvía en un abrazo protector. Tyler no se molestó en cubrirse; su desnudez frente a ella se sentía natural, un reclamo silencioso de que ya no había secretos físicos entre ambos.
Él comenzó a besarle el hombro, subiendo por su cue