Tyler no podía más con la incertidumbre. Había pasado horas rumiando las palabras de Sasha y el eco de la voz de James Moon en el teléfono. Necesitaba saber la verdad, y sabía que la única persona que hablaba con Amber a diario era Emma. Sin anunciarse, caminó por el pasillo de las oficinas de la firma y empujó la puerta entornada del despacho de la abogada.
Se detuvo en seco al escuchar la voz de Amber saliendo por el altavoz del teléfono de Emma. Estaba en medio de una confesión íntima. Tyler