Pasaron los días y, finalmente, había llegado el momento que todos estaban esperando. Olivia recibiría el alta médica. Aunque aún tendría que guardar reposo absoluto y seguir una larga lista de indicaciones, al menos podría volver a casa.
Aquella mañana estaba acomodada entre almohadas mientras Noah revisaba por tercera vez las indicaciones médicas. Había leído cada hoja tantas veces que ya podía recitarlas de memoria. No levantar peso, no subir escaleras, no caminar más de lo estrictamente nec