Lucha mi ratoncita... por favor
Las puertas de la clínica se abrieron de golpe cuando Noah entró cargando a Olivia entre sus brazos. La sangre que manchaba la ropa de ambos hizo que todo el personal reaccionara de inmediato. Dos enfermeros llegaron corriendo empujando una camilla mientras varios médicos aparecían desde distintas direcciones.
—¿Qué pasó?
—Cayó por unas escaleras —respondió Noah con la voz quebrada—. Está embarazada, doctor, el bebé... está sangrando mucho.
El médico apenas necesitó una mirada para comprender l