—¡¡¡NOAAAAAAAAAH!!!
El grito de Olivia estremeció a Noah hasta los huesos. Durante horas había vivido con el corazón detenido, imaginando los peores escenarios posibles, y escuchar su voz hizo que toda la desesperación acumulada explotara dentro de él. Corrió hacia ella siguiendo el sonido como un hombre que perseguía su propia vida.
Olivia comenzó a llorar al verlo aparecer al pie de las escaleras. Por fin había llegado. Por fin Noah estaba allí, por fín volvía aver esos ojos dorados que tant