Un par de días después, en el hospital, Freja y Millie iban a diario, llevandole noticias del mundo exterior, tratando de distraerla. Pero ese día Lía notó raras a las chicas.
—¿Qué pasa? —preguntó, mientras Freja le leía una revista de mecánica —todos me miran raro, incluso la enfermera.
Freja bajó la revista.
—No es nada, Lía. Solo la gente que cotillea, ya sabes cómo son.
—¿Cotillean sobre mí?—dijo Lía —¿Es Mikkel? ¿Ha hecho algo?
Millie, se acercó a ella.
—Ha salido algo en la prensa del co