Los días que siguieron en la mansión Skarsson fueron tensos, aunque había calma, había la sensación de que la tormenta se podría desatar en cualquier momento.
Elin se instaló en una habitación de invitados en el ala este de la casa, lejos de las habitaciones principales. Henrik, siguiendo la petición de Mikkel, le asignó a Ana como ayuda personal, con una instrucción clara: atender sus necesidades, pero reportar cualquier movimiento, cualquier llamada, cualquier detalle fuera de lo común.
Mikke