Ese día Mikkel envió a Lía de nuevo con Christopher a la mansión.
“Otro importante compromiso” Pensó ella, solo esperaba no encontrarse con Sigrid de nuevo, esa mujer era una jaqueca con boca.
Al llegar subió a saludar a Kenrik, en cuanto la vio, el abuelo sonrió.
—¡Mi niña! —dijo, extendiendo los brazos hacia ella —ya me hacia falta verte —Lía se acercó y lo abrazó con cariño.
—¿Cómo te has sentido? —preguntó Lía.
—Mucho mejor, hija.
—Te traigo chisme —Lía jaló una silla y se sentó junto al ab