Mikkel nadó hasta Lía, justo antes de que la alcanzará, ella se hundió, y no volvió a salir, él nadó más rápido y la llevó hasta la superficie, escuchó la voz de Freya rogando por su ayuda.
—¡Mikkel! ¡Ayúdame a mí! ¿Por qué la ayudas a ella?
Jens se lanzó al agua para salvar a su hermana.
—¡Freya! ¡Estoy aquí! Toma mi brazo —enseguida la llevó hasta la orilla.
Freya no podía creerlo, su primo el hombre por el que suspiraba desde hacía años, había pasado junto a ella, ignorándola.
Mikkel en ese