Mikkel estaba cansado de que solo fueran problemas, quería tener cuando menos un día en el que se olvidaran de todo él y Lía, se sentó en el borde del sillón, pensativo.
Freja y Millie, lo miraban, las había llamado, necesitaba hablar con ellas, las dos estaban paradas, tensas, esperando que es lo que quería de ellas.
Las dos habían visto cómo se le había ido apagando el brillo de sus ojos los últimos días, ya no parecía el mismo.
— Ya basta —dijo Mikkel de pronto, levantando la cabeza, su vo