Mikkel llegó al hospital sintiendo que el corazón se le salía por la garganta. El auto frenó bruscamente frente a emergencias, Christopher se bajó primero y corrió hacia la entrada gritando para llamar la atención y que salieran a recibir a Lía.
— ¡Ambulancia! ¡Ahora! ¡Hay una mujer desmayada, con hemorragia nasal, posible colapso!
Dos enfermeros salieron rápidamente, empujando una camilla, Mikkel bajó del auto con Lía en brazos, el vestido blanco que ella tanto había soñado estaba ahora manch