Mikkel palideció al instante, las palabras del abuelo resonaron en su cabeza una y otra vez, taladrando su mente, leucemia avanzada.
La imagen de ella en el parque regresó, su extrema delgadez, y él le había dicho que parecía un esqueleto andante. Se había burlado, y lo peor, había dejado que Elín la humillara, había pronunciado cada palabra con desprecio para lastimarla, convencido de que ella lo había traicionado, de que había asesinado a su hijo.
Se aflojó la corbata sintiendo que no podía