Sky no durmió esa noche, por supuesto que el hecho de que le hayan arrebatado su virginidad sin su consentimiento, no era algo que estaba simplemente dispuesta a echar al olvido, aunque no mentiría, el hecho de tener a Jano a su lado, le brindaba cierta tranquilidad, la suficiente como para cerrar los ojos y fingir que dormía, contener el llanto y la angustia que crecía en ella, macerando todo su cuerpo, el dolor aún estaba allí, entre sus piernas, un leve ardor que reflejaba que de lo que habí