Sky estaba despierta, pero con los ojos cerrados, había despedido a las empleadas, había ordenado apagar las luces del Pabellón Cielo y se había metido en la cama… pero no dormía, no podía, no cuando, a través de la puerta, podía escuchar claramente las voces de sus tres alfas en el corredor, se podria decir que se habían acostumbrado a turnarse afuera de su recámara, no era una orden suya; simplemente lo hacían, pero esa noche estaban los tres.
—Así que… ¿qué sentiste exactamente? —la voz de J