—Taylor
La voz de Sky sonó ahogada, como si estuviese debajo del agua, mientras salgo la rosaba, era un contacto frío, insistente, allí en su abertura, no eran las manos de Taylor, no estaba la callosidad propia de las manos de un guerrero, en su lugar había algo frío, duro y suave, pero para nada reconfortante para la joven, y de pronto ese contacto pasó a ser invasivo, algo pujaba dentro de ella, se abría paso, el dolor, el ardor era abrumador, humillante.
—No… —susurró— No ¡Alto!
Sabía que e