558. La luna Roja.
La noticia cae como un disparo.
Nos traicionaron.
Y no es una metáfora.
Puedo olerlo.
El miedo entra primero: agrio, ácido, mezclado con adrenalina. Después llega la tensión. La energía cambia en la habitación. Ya no es deseo. Es instinto.
Instinto de manada.
Instinto de supervivencia.
—¿Cuántos? —pregunta él, el que acaba de perder su red de protección por mí.
—Tres patrullas confirmadas. Y el Consejo… ya sabe dónde estamos.
El Consejo.
Eso significa sentencia.
Mi pulso se sincroniza con algo