Inicio / Hombre lobo / Cuando la luna susurra mi nombre / 310. Donde arde lo que aún no tiene nombre.
310. Donde arde lo que aún no tiene nombre.

Despierto antes de que la luz termine de nacer, cuando el mundo todavía guarda ese temblor de duda entre el final de la noche y el inicio del día, y el aire lleva ese frío que toca la piel como si quisiera tatuar su memoria en ella, y me pregunto, mientras mis dedos rozan la sábana tibia, si alguna vez podré volver a conocer un amanecer que no traiga consigo la promesa de arder.

No arder por deseo, aunque eso también sucede —porque el deseo ahora es una criatura que respira conmigo, que lame mis costillas desde adentro, que raspa la garganta cuando intento hablar con calma y compostura—, sino arder por esa otra fuerza que me habita, esa marca que no fue elegida pero se convirtió en mi sombra, mi perfume y mi condena. A veces pienso que el fuego no me pertenece; otras, que soy yo quien no puede pertenecerle a nadie más.

Un crujido tenue, casi un susurro, y la cortina de seda se mueve sin viento. Sé que no estoy sola.

El fuego adopta forma, no de llama furiosa sino de silueta que podría
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP