196. Eres mío, solo mío.

La noche me recibe con un silencio extraño, como si incluso las paredes hubieran aprendido a contener la respiración, y sin embargo el aire vibra, pesado, enrarecido, cargado de una sospecha que me cala antes de que él aparezca. No necesito verlo para saber que se acerca: su sombra precede al sonido de sus botas, la manera en que la puerta se abre de golpe anuncia la tormenta que trae consigo, y yo, recostada en la cama, envuelta apenas en un velo ligero, sonrío con una calma que no es más que máscara, porque por dentro siento cómo se avecina la violencia de su deseo mezclado con celos.

Entra sin decir palabra, los ojos encendidos, los puños tensos, y por un instante no sé si va a golpearme o a devorarme, pero en realidad ambas cosas son posibles con él, que nunca distingue dónde termina la rabia y dónde comienza la pasión. Cierra la puerta de un golpe seco y se queda mirándome, como si pudiera arrancar la verdad de mis labios solo con ese fuego que lanza desde sus pupilas.

—Me oculta
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP