Cap. 98 ¡Celeste! No te preocupes
Salir de la comisaría no fue un alivio para Celeste; fue el paso de una celda a otra, más pública y letal. Luther, cumpliendo su promesa de transparencia destructiva, había filtrado la información con precisión quirúrgica.
No los detalles escandalosos, sino los hechos fríos: "Celeste Marín, investigada por coacción y manipulación de evidencia en perjuicio de la familia Ottum. Puesta en libertad bajo fianza, proceso en curso."
Era suficiente. Al salir, los reporteros, ya alertados, se abalanzar