Cap. 23 Celeste está jugando con fuego
POV Lucius Ottum
Esa noche sellé mi veredicto. Y nada de lo que haya pasado después ha podido borrar esa escena de mi mente.
Cuando la confronté con la evidencia, con el terror de Celeste aún fresco en el aire, Alba no reaccionó como esperaba. No hubo lágrimas, ni desesperación, ni siquiera una negativa furiosa. Simplemente, se negó, con una frialdad que me heló.
Su postura era de una dignidad agraviada, pero sus ojos... sus ojos no me miraban a mí con culpa. Miraban a Celeste con un odio puro