Cap. 24 ¿Qué pasa, hijo?
Alba cavilaba, revolviendo en su mente la información que acababa de recibir. Le habían enviado la conversación completa, y en el video se veía con claridad la fría planificación.
—Celeste —decía Matías en la grabación.
—Cuando te asegures de que Lucius ha aterrizado en Shanghái, me ocuparé de los guardias. A los que no son leales les daré dinero para que se vayan mañana por la noche. A los más fieles les diremos que Lucius dio la orden. A esa hora él estará en reuniones y no contestará el telé