Diecisiete puñaladas...
Dos meses de embarazo...
Lucas abrió los ojos de par en par.
Al principio solo parecía confundido, pero poco a poco su rostro comenzó a desfigurarse; cada palabra del forense le retorcía el alma por dentro.
—Me apuñalaron diecisiete veces... Me dolía tanto... tanto...
—¡Lucas! ¿Por qué no me creíste?
Una a una, las escenas de los últimos días le estallaron en la cabeza como una avalancha sin control.
Cada frase que Clara le dijo —y que él en su momento tomó por locura— ah