Capítulo 26
Clara apartó la mirada y subió al auto con sus padres.

El mayordomo, que había presenciado todo, dejó escapar un suspiro:

—Señor Castro, váyase ya. No siga destrozando su salud.

Pero Lucas no escuchaba. El cuerpo helado le temblaba sin parar y murmuraba entre dientes:

—Me arrepiento tanto... ¿por qué tuvo que terminar así?

El rugido del motor lo sacó en seco de sus pensamientos. Abrió los ojos con desesperación y corrió tras el carro.

—¡Clara, no te vayas!

Su cuerpo ya no aguantó. Apenas dio uno
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP