Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo lo noté de inmediato, pero el calor del alcohol comenzó a instalarse en mi cuerpo. Reía más de lo que debía, hablaba con más libertad de la que normalmente me permitía. Sentía las mejillas encendidas, las ideas un poco más desordenadas, pero había en mí una ligereza que no recordaba haber tenido en mucho tiempo. Era como si por un momento pudiera soltar el peso que llevaba encima, aunque fuera a costa de perder el control.
El desconocido seguía ahí, hablando, riendo conmigo. Yo apenas






