Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche en que Matías rechazó lo que mostré me quedé tendida en la cama con la certeza mordiéndome las costillas: había visto algo real, aunque él eligió ignorarlo. Dormí poco y mal, revolviéndome entre las sábanas con los ojos húmedos y la mente encendida como si alguien me hubiera dejado encerrada en una habitación en llamas. Cuando por fin amaneció, con el teléfono todavía bajo la almohada, la decisión ya estaba hecha. Si Matías no quería ver, yo iba a abrir los ojos por los dos, aunque m







