Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando regresé del hospital, la casa estaba en silencio. Javier cerró la puerta detrás de mí, y yo avancé por el pasillo con pasos pesados, todavía sintiendo el aire de la noche en la piel. Tenía en la mano aquel folleto que había recogido en la salida del hospital. No lo había soltado en todo el camino, como si en sus letras y en esa fotografía hubiera un secreto que necesitaba descubrir más adelante.
Pero al entrar a mi habitación lo dejé caer sobre la cómoda, sin pensarlo demasiado. Ah






