Mundo ficciónIniciar sesiónEl odio es un veneno silencioso. Se mete en la sangre, corre por las venas y se instala en el corazón sin que lo notes. Yo siempre había creído que no era capaz de odiar. Había soportado humillaciones, desprecios y ausencias, siempre con la esperanza de que todo tuviera un sentido, de que algún día el amor lo justificara todo. Pero ahora lo sentía en cada respiración: lo odiaba. Odiaba a Matías con cada fibra de mi ser.
No era solo por lo que me había hecho aquella noche, ni por los golpe






