César abandonó la habitación. Sira lo vio alejarse y no pudo evitar apretar los puños con cierto resentimiento.
¡Le había prometido quedarse a cuidar a Óscar! ¿Acaso se había ido por esa maldita? No, no podía ser, porque los había defendido frente a Celia. Además, ¡ella había tenido una relación de diez años con él! ¡Ese vínculo no cambiaría por su ausencia de solo seis años! Conocía muy bien a César, él era un hombre muy precavido con sus sentimientos.
Se repetía estas palabras para tratar de