Nicole colgó el celular, envió un mensaje rápido y regresó al pabellón. En ese momento, Valeria estaba terminando de firmar un acuerdo de transferencia de acciones. Le entregó una copia al abogado que esperaba a su lado.
—Este acuerdo no debe entregarse a nadie bajo ninguna circunstancia, incluidos los demás miembros de la familia Herrera —ordenó la anciana con firmeza.
El abogado asintió solemnemente.
—Entiendo, señora.
—Además, incluyan este acuerdo en mi testamento. Solo entrará en vigor tras