Tras salir de la sala de cine, Celia y César abandonaron la sala. Él llevaba la chaqueta de su traje colgada del brazo y también cargaba su bolso, dejando completamente de lado cualquier aire de superioridad. Ante los ojos de los demás, parecía un novio modelo. La luz del pasillo pasó de tenue a brillante. Celia se detuvo un instante, giró la cabeza para mirarlo, y su cabello se deslizó suavemente sobre su hombro.
—Recuerdo que no te gustaban las comedias.
En su memoria, César nunca veía ese tip