Celia apareció tomada del brazo de Ben. Llevaba un vestido largo de terciopelo azul marino, con un diseño de lazo en el escote y una cinta de seda en forma de moño que caía desde su nuca hasta la espalda desnuda. La cintura ceñida y la falda bien ajustada delineaban perfectamente sus curvas. Ni siquiera necesitaba joyas deslumbrantes. Con estar allí, ya irradiaba una belleza elegante y llamativa que hacía imposible apartar la vista de ella.
Enzo brindaba con los invitados distinguidos mientras