Definitivamente, había escuchado aquel nombre antes, pero curiosamente, cuanto más intentaba recordar algo o a alguien, más difícil era hacerlo.
Celia simplemente dejó de forzarse a recordar. Tal vez algún día lo recordaría. En ese momento le preguntó a la señora Sanz:
—¿Usted conoce bien a mi tía?
La señora Sanz se quedó pasmada igualmente. Pareció recordar entonces que Beatriz era su pariente. Hablar del pasado de la tía frente a ella era realmente incómodo. La señora Sanz forzó una sonrisa:
—