La señora Juárez suspiró:
—Antes de que se desfigurara, Beatriz y tu madre no se veían muy diferentes. Después de todo, ella es una de las gemelas, las personas que no las conocían bien fácilmente podían confundirlas. Tu padre no sabía que los Vargas tenían dos hijas, y además, en aquel banquete donde tus padres se conocieron, Beatriz ni siquiera había regresado al país.
—Tu abuelo en ese momento quería casar a tu madre con el hijo mayor de los Urquiza, un magnate de los bienes raíces, y, por ot