Al oír esto, David se quedó aturdido por unos segundos, sumido en sus pensamientos.
***
Celia terminó de cenar con Enzo y Ben. Entonces, recordó algo y les preguntó:
—¿Y cómo está mam… madrina?
Enzo no esperó esa pregunta. Ben, a su lado, respondió:
—Son sus viejos problemas. A veces se desmaya cuando se altera demasiado. Su salud está bien en general. Estará muy feliz si te ve.
—Exacto. Ven con nosotros a verla. —Agregó el señor.
Ella no los rechazó. De vuelta en la villa, Celiana, al oír el al