Cuando la luz del quirófano se encendió, Celia se dejó caer en un banco. Una enfermera le acercó un hisopo para que tratara el rasguño en su frente. Apenas Celia lo tomó, Marta llegó apresuradamente.
—¡César!
Al ver a Celia sola, le preguntó:
—¿Dónde está él ahora?
Celia se levantó lentamente.
—Está… en cirugía.
—¿En cirugía? —Marta se acercó y le agarró los hombros, interrogándola furiosamente—. ¡Salió contigo! ¿¡Por qué acabó en el quirófano!?
Macarena, David y Rocío también llegaron, pero cam