Mientras tanto, en la clínica, Celia estaba haciendo rondas de rutina en la unidad de hospitalización. Mientras registraba la condición de un paciente, una enfermera se acercó y le susurró:
—Doctora Sánchez, el paciente de la cama 36 no hizo caso a nuestras advertencias. Fue a otro departamento a ver a su esposa usando las muletas.
La pluma de Celia se detuvo un poco. El paciente de la cama 36… Parecía ser Iván Soto.
—¿Su esposa también está hospitalizada?
—Parece que sí. En ortopedia.
Ella cerr